Concierto dedicado a Pedro Albéniz

Fotos del concierto de ayer, “Variaciones” fantasías para piano a cuatro manos sobre arias y temas de óperas de Verdi y Bellini y sobre temas propios, del compositor riojano Pedro Albéniz, mano a mano, nunca mejor dicho, con la estupenda pianista logroñesa Desiré Glera:

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En breve pondré algún video del recital.

 

…tal día como hoy

…en 1896 moría en Frankfurt una de las grandes figuras de la música romántica, Clara Schumann, una de mis compositoras favoritas:Clara_Schumann_(Andreas_Staub)_freigestellt

“Alguna vez creí que tenía talento creativo, pero he renunciado a esta idea; una mujer no debe desear componer. Ninguna ha sido capaz de hacerlo, así que ¿por qué podría esperarlo yo?” Clara Schumann

Clara no era precisamente una mujer “feminista”; sin embargo, fue una mujer fuera de serie en muchos aspectos. En aquel entonces era frecuente encontrar “niñas prodigio” que tocaban muy bien obras de gran dificultad y conquistaban al público amante de la música. La mayoría de estas jóvenes, cuando llegaban a cierta edad, dejaban el concertismo y se dedicaban al hogar, a dar clases o a otras actividades musicales, alejadas de los escenarios. A diferencia de estas mujeres, la carrera de Clara continuó en los más altos niveles profesionales hasta pocos años antes de su muerte. Realizó alrededor de cuarenta giras de conciertos por el continente europeo y en todos lados era recibida con los más altos honores. Fue una profesional en el sentido económico también: cobraba dignamente, igual que los otros virtuosos de la época, pues fue por mucho tiempo el único soporte de la familia.

Cuando Clara tenía 11 años, llegó un músico 9 años mayor que ella a estudiar con Friedrich Wieck. Se trataba de Robert Schumann, quien era entonces un personaje desconocido con inclinaciones literarias, se iniciaba en la composición y que quería seguir la carrera de concertista. Robert se quedó a vivir en casa de su maestro, cosa frecuente en la época. Para entonces, Clara ya era bastante madura, probablemente por las experiencias que había tenido en su vida de concertista profesional; así que entre Robert y Clara se forjó una cálida amistad a pesar de la diferencia de edades. Pronto la amistad se transformó en amor y en 1837 pidieron permiso al padre de Clara para casarse, pues ella era menor de edad y tenía que esperar hasta cumplir 21 años o contar con el consentimiento de los padres, pero Friedrich Wieck se opuso, argumentando que Robert era un partido indeseable.

Clara Wieck y Robert Schumann se casaron un día antes de cumplir ella los 21 años de edad, lo que causó una batalla legal que no hubiese sucedido de haber esperado ambos un día más. Wieck nunca dudó del genio de R. Schumann (como lo testifica la correspondencia de Clara) pero no deseaba ver a su hija (quien había sido su más cara inversión) con un compositor sin reputación ni reconocimiento, sin un ingreso estable. Wieck creía que Robert no podría darle una vida digna a Clara. Entonces empezó una ardua batalla legal que fracturó la “perfecta” relación entre padre e hija. F. Wieck no pudo contener su orgullo, impugnó la decisión del tribunal pero imperó la decisión de los novios. (Robert logró comprobar su solvencia moral y económica) además de que su talento era innegable.

En aquella época lo común era que los compositores tocaran sus propias obras, como Liszt y Chopin. Pero Robert Schumann se lastimó una mano (al intentar usar un invento propio con el cual creía iba a mejorar el arte de tocar el piano) y tuvo que olvidar sus esperanzas de convertirse en pianista virtuoso, así que se dedicó a escribir música y a la crítica musical. Clara, desde muy joven, comenzó a tocar en público las obras de Robert, quien se dedicó a escribir en un inicio exclusivamente para piano y conjuntos de cámara pequeños, pero que triunfó como compositor con su primera sinfonía así como con sus obras de cámara.

Las obras de Robert están llenas de significados extramusicales, donde Clara aparece constantemente. Un ejemplo es en el Carnaval Op. 9, donde hay una pieza que se llama precisamente Chiarina, que, como “Chiara” o “Zilia”, es uno de los nombres con que Robert se refería a Clara. Una gran parte de las obras de Robert fueron dedicadas a Clara o fueron escritas con ella en mente. Fue igualmente la pianista que estrenó el Concierto para piano y orquesta en la menor de su marido en Leipzig en 1846.

Robert y Clara se amaban profundamente. Compartieron muchas cosas de su vida y de su música, que era para ambos parte fundamental de su existencia. Desde el día de su boda llevaron un diario en conjunto. Un poco después, la pareja escribió un conjunto de canciones, que Robert publicó ocultándoselo a Clara para presentárselas en su primer aniversario de matrimonio. Así, de las 12 canciones del Op. 37 de Robert Schumann, tres son de Clara.

Un Scherzo para Robert: En la navidad de 1841 Clara le regaló a Robert una pequeña pieza que acababa de componer. La obra estaba titulada Scherzo, que es una palabra italiana que significa “juego” o “broma”.

El Scherzo Op. 15, No. 4, al igual que la Toccatina, tiene forma ternaria (A B A). La parte inicial es viva, rítmica y juguetona como corresponde a un “scherzo”, y la parte media es mucho más melancólica que la primera.

Aquí os pongo un video de tres “lieder” de Clara, interpretados por Ljiljana Winkler, no sé quién es la pianista y la verdad es que no me gusta que en los videos solo figure el nombre de los cantantes como si los pianistas no tuvieran importancia, pero en este así es.

De los tres para mí el que más efecto causa es el último, “él ha venido bajo la tormenta y la lluvia”, es muy pasional.

 

Los castrati

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Castrato es la denominación que se utiliza para referirse al cantante sometido de niño a una castración para conservar su voz aguda. El término tradicional español referido a estos cantantes era capón. Actualmente se emplea la voz italiana.

La castración consistía en la destrucción o ablación del tejido testicular sin que, por lo general, se llegara a cortar el pene. Mediante esta intervención traumática, se conseguía que los niños que ya habían demostrado tener especiales dotes para el canto mantuvieran, de adultos, una tesitura aguda capaz de interpretar voces características de papeles femeninos.

La práctica de la castración de niños cantores existía desde la creación del Imperio Romano de Oriente; en Constantinopla hacia el 400 d.C., la emperatriz romana consorte de Oriente Elia Eudoxia tenía un coro cuyo maestro era un eunuco, lo que podría haber dado lugar al establecimiento de la creación y uso de castrati en coros bizantinos. Hacia el siglo IX, los cantores eunucos eran bien conocidos, y así permanecieron hasta el saqueo de Constantinopla por las fuerzas occidentales de la Cuarta Cruzada en 1204, a partir de entonces, la práctica de cantores eunucos desapareció.

Su destino desde entonces hasta su reaparición en Italia después de trescientos años no está claro. Parece probable que la tradición española de los sopranos falsetistas puede haber ocultado a los castrati. Gran parte de España estaba bajo gobierno musulmán durante la Edad Media, y en la tradición cultural del Cercano Oriente la castración tenía una larga historia. Típicamente, los eunucos eran empleados como “guardias” del harén, pero fueron también valorados como políticos de alto nivel, ya que no podían iniciar una dinastía que pusiera en peligro al gobierno.

Los castrati tuvieron una gran popularidad y llegaron a cobrar enormes cantidades de dinero por sus actuaciones.

Algunas objeciones modernas a la existencia de castrati en Europa podrían centrarse en los medios por los cuales la preparación de los futuros cantantes podría conducir a una muerte prematura. Para evitar que el niño experimenta el dolor intenso de la castración, a muchos se les administraba inadvertidamente dosis letales de opio o de algún otro narcótico, o morían por estrangulamiento, al presionarles la arteria carótida en el cuello con la intención de hacerlos caer inconscientes durante el procedimiento de castración.

La formación de los castrati era rigurosa. El régimen de una escuela de canto en Roma (hacia 1700) consistía en una hora de cantar piezas difíciles e incómodas, una hora practicando trinos, una hora en ejercicio adornado passaggi, una hora de ejercicios de canto en presencia de su maestro y delante de un espejo a fin de evitar movimientos innecesarios del cuerpo o muecas faciales, y una hora de estudio literario, todo ello, además, antes del almuerzo. Después de media hora, se dedicaba a la teoría musical, otra a la escritura de contrapunto, una hora copiando lo mismo al dictado, y otra hora de estudio literario. Durante el resto del día, los jóvenes castrati tenían que encontrar tiempo para practicar su juego clave, y para componer música vocal, ya sea sacra o secular dependiendo de su inclinación.

En las décadas de 1720 y 1730, en el apogeo de la moda de estas voces, se ha estimado que más de 4.000 niños fueron castrados anualmente al servicio del arte. Muchos provenían de hogares pobres y fueron castrados por sus padres con la esperanza de que su hijo pudiera tener éxito y sacarles de la pobreza. Hay, registros de algunos jóvenes que solicitaron voluntariamente ser operados para preservar su voz.

Los castrati aunaban en su voz la ternura de un niño y la potencia y fuerza de un adulto. Fueron voces muy codiciadas y aplaudidas. Uno de los más famosos castrati fue Carlo Broschi, Farinelli, al cual pertenece la foto que he puesto al principio.

En el siglo XIX, los cambios en los gustos operísticos y las actitudes sociales significaron el final de los castrati. El último gran castrato fue Giovanni Battista Velluti (1781-1861), quien realizó la última función de ópera escrita por un castrato (Venecia, 1824). Poco después fueron reemplazados definitivamente como los primeros hombres de la escena operística por un nuevo grupo de tenores, el primero de ellos el francés Gilbert-Louis Duprez. Sus sucesores han incluido cantantes como Enrico Caruso, Giovanni Martinelli, Beniamino Gigli, Franco Corelli o Luciano Pavarotti, entre otros.

Después de la unificación de Italia en 1861, la castración con fines musicales se hizo oficialmente ilegal. En 1878, el Papa León XIII prohibió la contratación de nuevos castrati por parte de la iglesia: sólo en la Capilla Sixtina y en algunas otras basílicas papales de Roma se permitió a los castrati quedarse. Una foto del coro de la Capilla Sixtina tomada en 1898 muestra que para entonces solo quedaban seis (además del Perpetuo Direttore, Domenico Mustafa), y en 1902 una sentencia del Papa León estableció que ningún castrato más sería admitido. El fin oficial de los castrati llegó el día de Santa Cecilia, 22 de noviembre de 1903, cuando el nuevo Papa, Pío X, emitió un motu proprio, titulado Tra le Sollecitudini, en el que establecía el uso de niños en los papeles empleados para los castrati.

El último castrato sixtino fue Alessandro Moreschi, el único castrato en realizar grabaciones en solitario. Se retiró oficialmente en marzo de 1913, y murió en 1922.

Sobre Farinelli (Riccardo Broschi) se hizo en el año 1994 una película en la que la voz de Dionisi interpretando a Farinelli, fue obtenida mediante la mezcla digital de las voces de Ewa Malas-Godlewska, una soprano de origen polaco, y Derek Lee Ragin un contratenor estadounidense, con el objetivo de recrear una voz auténtica de castrato.

Aquí os dejo un fragmento de esta película, que no creo que sea demasiado fiel a la realidad pero que no deja de ser interesante, espero que os guste:


 

 

 

Dmitri Hvorostovsky

Dmitri Aleksándrovich Jvorostovski (en ruso Дми́трий Алекса́ндрович Хворосто́вский; 1962, Krasnoyarsk) – es un barítono ruso.

Desde que ganó el concurso Singer of the World en Cardiff, venciendo al galés Bryn Terfel ha desarrollado una brillante carrera que lo ha llevado a actuar en los principales teatros y salas de conciertos del mundo.

Se ha presentado en las grandes casas líricas del mundo como el Met de New York,La Scala de Milán y el Teatro Colón de Buenos Aires donde cantó La Favorita en 1995 y Eugenio Onegin en 1997.

Posee una voz de gran amplitud y facilidad para los graves, excelente planta escénica y ha basado su repertorio principalmente en obras rusas e italianas. Sus roles principales son en las óperas Eugenio Onegin, La dama de picas, Guerra y paz, El demonio, Don Giovanni, Las bodas de Fígaro, Carmen, La Traviata, Il Trovatore, Simón Boccanegra, y Rigoletto.

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En este video interpreta el famosísimo aria de “Il barbiere di Siviglia” de Gioachnno Rossini “largo al factotum”, disfrutad de esta voz cargada de matices:

Erwin Schrott…

Erwin Schrott

… es este chico tan mono, nacido tal día como hoy, 21 de diciembre, hace 41 años en Montevideo, Uruguay. Es un bajo-barítono operístico, nacionalizado también español por acuerdo del Consejo de Ministros de España de 29 de octubre de 2010. Es particularmente conocido por su interpretación de personajes “mozartianos” como Fígaro en Las bodas de Fígaro y el rol protagónico en Don Giovanni.

Hizo su debut profesional en Montevideo a los 22 años de edad, cantando Roucher en Andrea Chénier seguido su debut en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, como Timur en Turandot, Colline en La Boheme, Sparafucile en Rigoletto y Ramfis en Aida, ganando una beca para estudiar en Italia.

En 1997 debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires con Sparafucile junto a Leo Nucci y Sumi Jo, regresó en 1999 como Colline junto a Mirella Freni y en 2013 para Las Bodas de Fígaro.

Al ganar el primer premio (categoría hombres) y el premio del público de Operalia 1998 (competencia fundada por Plácido Domingo) llamó la atención de importantes teatros internacionales como La Scala. Interpretó el rol principal en Don Giovanni, el faraón en Mosè in Egitto de Rossini, Leporello en el Covent Garden de Londres, Figaro en Le nozze di Figaro y el torero Escamillo de Carmen en el Metropolitan Opera de New York.

Uno de los más impactantes figuras de la nueva generación de cantantes de ópera, Schrott está casado con la soprano rusa Anna Netrebko con quien tuvo un hijo el 5 de septiembre de 2008 llamado Tiago Arua.

Para celebrar que hoy es su cumpleaños os invito a escuchar este “Oblivion” de Astor Piazzola cantado por él y disfrutar de su cálida voz:

¡¡¡Heroínas!!!

Fotos de familia del recital de ayer “Heroínas, la mujer en la zarzuela”, que fue un homenaje a las sopranos riojanas Lucrecia Arana, Eulalia Uliverri y Conchita Miralles, más adelante os contaré cosas de estas tres mujeres y sus carreras como cantantes. Las tres maravillosas sopranos que les dieron vida son: María José Santos, Ana María Romero y Nerea Elorriaga, tuvimos gran éxito de público y además con muy buenas críticas:

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Para quien se haya quedado sin poder verlo repetiremos más adelante en otras ciudades, os iré informando.

María Rodrigo

María Rodrigo

…compositora y pianista madrileña que fue repertorista del tenor Miguel Fleta durante los años que vivió en España, después de volver de Alemania y antes de exiliarse con motivo de la guerra civil en Puerto Rico.

Adquirió sus primeras nociones de música con su padre. A partir de 1897 estudió en el Conservatorio de Madrid, piano, armonía y composición. Obtuvo primer premio en todos sus estudios. Era una mujer políglota, que aprendió alemán y francés. Amplió sus conocimientos estudiando en Alemania (1912-1915), gracias a una beca de la Institución Libre de Enseñanza. En Múnich estudió con Richard Strauss y entre sus compañeros estuvieron Wilhelm Furtwängler y Carl Orff.

De vuelta a España, trabajó como concertadora en el Teatro Real de Madrid. Estrenó óperas y zarzuelas, algo novedoso en una mujer en aquella época. Fue profesora en el Conservatorio de Madrid a partir del año 1933, como catedrática de Conjunto Vocal e Instrumental.

Con motivo de la Guerra Civil, marchó al exilio junto con su hermana. Estuvo en Cannes con María Lejárraga y en Suiza. En el año 1939 llegó a Colombia y durante los años cuarenta estuvo trabajando como docente en Bogotá, además de trabajar como concertista y siguió componiendo. Finalmente, en 1950 pasó a residir en Puerto Rico con su hermana, donde además de seguir componiendo impartió clases en la Universidad del Río Piedras, donde coincidió con otros republicanos españoles. Falleció en Puerto Rico, el 8 de diciembre de 1967.

Tiene una producción musical bastante grande, para saber más cosas de su vida y su música os recomiendo este blog: http://mujeryguitarra.wordpress.com/introduccion/las-compositoras-espanolas-de-obras-con-guitarra/maria-rodrigo/

De su música vocal quiero destacar sus “ayes: tres coplas canté en la noche, volandito va la copla y serenita está la noche” para soprano y piano, cuya letra es también de una mujer, María Lejárraga, mencionada más arriba, escritora y musa de grandes compositores como Joaquín Turina.

Aquí os dejo una versión de “volandito va la copla” conmigo misma al piano acompañando a la gran mezzosprano neoyorquina Anna Tonna:

Madre e hija

Mi soprano favorita me ha recomendado este video de Moserrat Caballé y Monserrat Martí, madre e hija, cantando juntas “niñas que a vender flores vais a Granada” de Los diamantes de la corona del maestro Asenjo Barbieri, esta pieza es muy simpática, espero que os guste:

María Callas

Hoy hace 36 años que nos dejó la soprano griega María Callas, gran músico, artista, mujer… y además así de guapa:

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Ana María Cecilia Sofía Kalogeropoúlou (en griego Άννα Μαρία Καικιλία Σοφία Καλογεροπούλου) (Nueva York, 2 de diciembre de 1923 – París, 16 de septiembre de 1977), conocida como María Callas, fue una soprano griega nacida en Estados Unidos, considerada la cantante de ópera más eminente del siglo XX. Capaz de revivir el bel canto en su corta pero importante carrera, fue llamada (como antes la célebre Claudia Muzio) «la Divina». Su nombre está asociado en la memoria colectiva a Aristóteles Onassis, el gran amor de su vida.

El debut de Maria fue en febrero de 1942, en el Teatro Lírico Nacional de Atenas, con la opereta Boccaccio. El primer éxito lo tendría en agosto de 1942 con Tosca, en la Ópera de Atenas.

Sus éxitos no fueron muchos hasta que la quiso escuchar Edward Johnson, el director general del Metropolitan Opera House, quien le ofreció inmediatamente los principales papeles en dos producciones en las temporadas de 1946–1947: Fidelio, de Ludwig van Beethoven, y Madama Butterfly, de Giacomo Puccini. Para sorpresa de Johnson, Maria rechazó los papeles: no quería cantar Fidelio en inglés, y consideraba que el rol de Butterfly no era el mejor para su debut en América.

En 1949, Maria Callas conoció a Giovanni Meneghini con el que se casó. Giovanni Meneghini junto a Tullio Serafin guiaron su carrera. Estuvieron diez años casados.

Hizo su debut en La Scala de Milán en 1950 con la representación de Aida. Su primera aparición en Nueva York fue en 1956 representando la ópera de Bellini Norma, un papel que se convirtió en su especialidad.

Maria Callas estuvo siempre muy interesada en revitalizar aquellas óperas que habían sido olvidadas, representando obras olvidadas de Cherubini, Gluck, Haydn y Spontini. Trabajó con algunos de los más importantes directores de escena y orquesta del momento, destacando Luchino Visconti, Leonard Bernstein, Carlo Maria Giulini y Herbert von Karajan. También desarrolló una gran relación musical con gran cantidad de cantantes, principalmente con el tenor Giuseppe di Stefano y el barítono Tito Gobbi, apareciendo con mucha frecuencia en escena y en grabaciones. Maria Callas era extremadamente autocrítica y temperamental por lo que tenía frecuentes altercados con empresarios y directores de los teatros.

En 1959, Maria Callas conoció al naviero griego Aristóteles Onassis, abandonando a su marido Giovanni Meneghini. Tuvo un breve retiro durante esta relación pero cuando volvió de nuevo a escena, su voz evidenciaba signos de decaimiento. En 1965, realizó su última representación operística con Tosca en el Covent Garden de Londres. En ese momento tenía 41 años. Tres años más tarde, Aristóteles Onassis dejó a Maria Callas por Jacqueline Kennedy.

Durante la última década de su vida, vivió prácticamente recluida en París. Realizó pequeñas apariciones con di Stefano e impartió una serie de clases maestras en el Juilliard School de Nueva York entre los años 1971 y 1972. Murió en París el 16 de Septiembre de 1977. La causa de su muerte nunca estuvo totalmente determinada.

Aquí está en 1958 cantando “Casta Diva” de la ópera Norma de Vincenzo Bellini, incomparable y bellísima, siempre estará viva:

Gatitos

Hoy murió mi gatito, después de estar 17 años a mi lado, en su honor va este “duo de los gatos”, a pesar de que esta pieza suele ser atribuida a Gioachino Rossini, en realidad no fue escrita por él, sino que es una compilación escrita en 1825 que incorpora pasajes de su ópera de 1816 Otello, además de algún pasaje de otra pieza que no es suya, se trata de:

  • Un extracto de la cabaletta del aria Ah, come mai non senti, cantado por Rodrigo en el segundo acto de Otello
  • Un extracto de un duo entre Otello y Lago del mismo acto
  • La Katte-Cavatine del compositor danés C.E.F. Weyse

El autor de la compilación es probablemente el compositor inglés Robert Lucas Pearsall, que utiliza en esta ocasión su seudónimo G.Berthold. Originariamente este duo fue escrito para dos sopranos, pero en este video está interpretado magistralmente por dos niños.

Con todo mi cariño para Silvestre, mi gato: